Detrás de cada producto Carlett que llega a un hogar hay un desafío que el cliente no ve: gestionar la logística de artículos voluminosos sin comprometer la rapidez, la calidad del servicio ni la experiencia de marca. Carlett, marca especializada en soluciones de movilidad y vida práctica -como carros de la compra, andadores y carros para mascotas- y presente en numerosos mercados europeos, la marca barcelonesa ha encontrado en Staci el socio logístico ideal para garantizar una experiencia impecable desde el almacén hasta la puerta del cliente. Es logística e-commerce para productos voluminosos.
Carlett, Un producto premium que exige entregas perfectas
Carlett trabaja con un cliente, tanto B2C como B2B, que espera saber en todo momento dónde está su pedido. «Es muy importante tener trazabilidad y contacto con el destinatario en todo momento», explica Albert Cardona, socio fundador de Carlett. La marca buscaba que prácticamente el 100% de las entregas llegaran a tiempo y, cuando no era posible, poder reaccionar: avisar de una ausencia en el domicilio o de un segundo intento de entrega. «La satisfacción del cliente es uno de nuestros core business, porque nuestro producto es premium en todos los sentidos. No solo en el producto: también en el servicio», añade Oriol Martí, junto con Albert Cardona, el otro socio fundador de Carlett.

El coste oculto de gestionar el almacén en casa
Antes de dar el paso, Carlett asumía internamente toda la operativa logística: recepción y almacenaje del producto, gestión de referencias y control de stock, preparación de pedidos, paletizado y expedición, entre otras. Una cadena completa de tareas que no aportaba valor diferencial a la marca.
Con un equipo reducido, cualquier baja, una lesión o las vacaciones de agosto se convertían en un problema operativo. «Si fuéramos una multinacional con 70 personas en almacén no se notaría; pero si somos tres, que falte uno ya es un problema», resumen. A esa tensión se sumaban los picos de Black Friday y Navidad, que obligaban a formar a personal temporal justo en el peor momento.
La conclusión fue externalizar con un operador grande, con equipos habituados a la gestión de referencias, cargas, paletizado y carga y descarga de tráiler. “Te apoyas en un equipo profesional que ya está preparado para gestionar este tipo de operativas, con procesos definidos y capacidad para adaptarse a distintos momentos de actividad”, describen desde Carlett. La idea de fondo: liberar tiempo para lo que sí es su negocio, vender.

Una solución hecha a medida
Del lado de Staci, la integración se planteó como un trabajo conjunto. «Analizamos su operativa logística y detectamos la necesidad de una logística flexible, capaz de gestionar producto voluminoso y acompañar el crecimiento de la marca», señala Nemesio Navas, director general de Staci. La clave técnica fue su sistema de gestión de almacén propio, Vivalog, configurado a medida para los flujos de Carlett.
El gran desafío era físico: almacenar y preparar productos con dimensiones especiales, como los carros, sin penalizar tiempos ni costes. Staci diseñó ubicaciones y layouts específicos para ese formato, reorganizó el stock por tipología y rotación y estandarizó los procesos de picking y packing apoyándose en Vivalog. El objetivo, reducir errores y ganar productividad sin complicar la operativa.
La operativa diaria: integración, anticipación y stock de seguridad
El encaje entre ambas empresas se construyó sobre la integración de sistemas. Desde su ERP, Carlett diseñó una serie de packing lists para que el volcado diario de pedidos llegara listo a Staci, sin trabajo manual y con menos margen de error. La documentación del día siguiente queda disponible en la nube para que el operador la tenga preparada de antemano, lo que agiliza la expedición y mantiene el stock al día.
Esa anticipación se nota en los picos. Carlett avisa con su previsión y Staci refuerza el equipo; tras años de relación, «ya nos avanzamos a la situación», apuntan desde la marca. En inventario, ambas partes vincularon sus stocks y los mantienen sincronizados entre el ERP de Carlett y los sistemas de Staci. Eso da visibilidad permanente del inventario, lo mantiene al día y evita roturas. «Lo que cuenta es poder servir el producto y servirlo a tiempo, y no tener que decirle al cliente que lo que vio ya no está», explican.
Más eficiencia y menos sobresaltos
El balance es cualitativo, y ambas partes lo justifican: en el transporte intervienen variables externas, ligadas a la época del año, difíciles de aislar en una cifra. Aun así, el resultado operativo es claro. Staci habla de mayor eficiencia, mejor control del inventario y menos incidencias en preparación y expedición, con tiempos reducidos «sin penalizar la calidad, que es nuestra prioridad». Carlett lo confirma desde su experiencia: nunca ha saltado una alarma por la tasa de incidencias, y las imputables al operador son, en sus palabras, «ínfimas». El uso del escaneo en la preparación, añaden, reduce mucho el error humano.
Innovación y sostenibilidad: un valor compartido
La colaboración se apoya también en un terreno común. Staci diseñó la solución optimizando los embalajes, reduciendo los movimientos internos innecesarios con zonas de picking y mejorando la organización de la operativa, todo ello dentro de su sistema de gestión ambiental certificado según la norma ISO 14001. En embalaje y transporte, eso se traduce en materiales reciclables, reducción de relleno y una planificación de expediciones más eficiente, alineada con su compromiso de responsabilidad social corporativa basado en la ISO 26000. Un planteamiento que encaja de forma natural con el posicionamiento de Carlett, marca que reivindica la compra sostenible como parte de su identidad.
Sobre esa misma lógica de adaptación se asienta la parte más innovadora del modelo: la mejora continua. Más allá de configurar Vivalog para cada cliente, Staci incorpora ajustes basados en datos reales de la operativa a medida que la relación avanza.
Crecer sin perder flexibilidad
De cara a los próximos años, Staci plantea seguir ajustando la operativa al crecimiento de Carlett, a nuevos productos y a futuras necesidades, manteniendo flexibilidad y criterios de sostenibilidad. El operador ve recorrido para replicar este modelo en otras empresas de e-commerce con producto voluminoso o con un fuerte compromiso ambiental.
¿La lección para otras marcas?
Carlett la resume sin rodeos: para una pyme, el coste de externalizar es menor que el de sostener un almacén propio con bajas, personal estructural y picos estacionales, y permite poner la operación en manos de profesionales. O, como sintetiza Staci, «una logística bien planteada, flexible y sostenible es clave para crecer y mejorar la experiencia del cliente final».