El mercado de los suplementos alimenticios no deja de crecer. El tamaño del mercado global de estos productos se estimó en 187.021,0 millones de dólares en 2024 y se prevé que alcance los 319.180,2 millones de dólares en 2030, con un crecimiento anual compuesto (CAGR) del 9,5% entre 2025 y 2030, según un informe de Grand View Research. Su desarrollo está impulsado por el auge del bienestar, la nutrición personalizada y el ecommerce. Pero también la logística de suplementos alimenticios se ha convertido en un factor crítico.
Ya no se trata únicamente de mover producto, sino de garantizar que llegue en condiciones óptimas al consumidor con un proveedor de fulfilment especializado.
Un producto donde cualquier desviación logística tiene impacto directo
Los suplementos alimenticios comparten características que los convierten en productos especialmente sensibles desde el punto de vista logístico. Suelen tener una vida útil limitada, contienen ingredientes activos cuya eficacia puede verse alterada y están sujetos a normativas sanitarias estrictas.
Además, muchos de estos productos requieren condiciones específicas de conservación. Según la European Food Safety Authority, una parte significativa de los productos nutracéuticos debe mantenerse bajo parámetros controlados de temperatura, humedad o exposición a la luz para preservar sus propiedades.
Esto implica que cualquier desviación, por pequeña que sea, puede afectar directamente al producto final. Y, por tanto, al consumidor.
FEFO: clave en la logística de suplementos alimenticios
La gestión de caducidades se convierte en un elemento fundamental. Y aquí entra en juego una práctica que debería ser estándar en el sector: el modelo FEFO (First Expired, First Out).
A diferencia de otros sistemas de rotación, FEFO prioriza la salida de los productos cuya fecha de caducidad es más próxima. No es una cuestión operativa. Es un mecanismo de control de calidad.
Su correcta aplicación permite evitar mermas, reducir el riesgo de obsolescencia y garantizar que el cliente recibe el producto con la mayor vida útil posible. Según datos de Deloitte, una mala gestión de inventario en productos sensibles puede generar pérdidas de hasta un 10%.
Gestión de lotes: trazabilidad sin margen de error
Si FEFO es el primer filtro, la gestión de lotes es la base sobre la que se construye todo el sistema.
Cada lote concentra información clave: origen, fecha de fabricación, condiciones de almacenamiento, controles de calidad o vida útil. Gestionar correctamente estos datos permite garantizar una trazabilidad completa a lo largo de toda la cadena de suministro.
Esta trazabilidad no solo es necesaria desde un punto de vista operativo. Es imprescindible desde el punto de vista regulatorio. En el entorno europeo, la capacidad de identificar y localizar un lote de forma inmediata es fundamental para responder ante cualquier alerta sanitaria o retirada de producto.
De hecho, la Comisión Europea establece la trazabilidad como un requisito obligatorio en la cadena alimentaria. En la práctica, esto implica poder reconstruir el recorrido de un producto en cuestión de horas.
Control de condiciones: en la logística de productos sensibles
Más allá de la trazabilidad, el entorno en el que se almacenan y manipulan los los productos de alimentación suplementaria juega un papel determinante.
Temperatura, humedad, exposición a la luz o incluso la manipulación física pueden afectar a la estabilidad del producto. Según diferentes estudios del sector, entre un 20% y un 40% de los suplementos requieren algún tipo de control ambiental durante su almacenamiento o transporte.
Esto obliga a diseñar operaciones logísticas capaces de mantener condiciones estables, con sistemas de monitorización continua y procesos estandarizados que minimicen cualquier desviación.
Cómo elegir un operador en logística de suplementos alimenticios
La elección del operador logístico deja de ser una decisión puramente operativa para convertirse en un elemento estratégico. No todos los operadores están preparados para gestionar este tipo de producto. Y las diferencias son significativas.
Un operador adecuado debe garantizar, en primer lugar, una gestión rigurosa de caducidades basada en FEFO. Pero también una trazabilidad completa por lote, sin margen de error. A esto se suma la necesidad de contar con infraestructuras capaces de mantener condiciones controladas y con procesos diseñados para entornos regulados.
La experiencia en sectores como alimentación o farma se convierte, por tanto, en un factor diferencial. Al igual que la capacidad de adaptarse a auditorías, gestionar picos de demanda o responder con agilidad ante cualquier incidencia.
Así, algunos operadores han desarrollado modelos estructurados que integran estos requisitos de forma transversal. Es el caso de propuestas como las de Staci, que articulan su operativa en torno a sistemas de personalización logística, optimización de recursos compartidos y soluciones digitales orientadas a mejorar la trazabilidad y el control de los flujos.
La logística como garantía de confianza
Este tipo de enfoques permiten combinar eficiencia operativa con flexibilidad, algo especialmente relevante en un sector donde la demanda puede fluctuar y los requisitos de calidad son constantes.
Además, la capacidad de integrar servicios de fulfilment B2B y B2C, junto con procesos como copacking, gestión de pedidos unitarios o logística inversa, refuerza la adaptabilidad del operador a diferentes canales y necesidades.
Según el Capgemini Research Institute, el 73% de las empresas considera que la flexibilidad y el control operativo del proveedor logístico son factores críticos en la cadena de suministro actual.
El consumidor final no ve lo que ocurre en un almacén. No conoce los procesos, ni los sistemas, ni los controles que hay detrás. Pero sí percibe el resultado.
Percibe si el producto llega en buen estado. Si la fecha de caducidad es adecuada. Si la experiencia de entrega es coherente con la calidad que espera. Según la NRF, el 85% de los consumidores vincula la experiencia de entrega con la percepción de calidad del producto. En categorías como la salud y el bienestar, donde la confianza es clave, este vínculo es aún más directo.
La logística de suplementos alimenticios no consiste únicamente en mover producto de un punto a otro. Consiste en preservar su calidad, su eficacia y su seguridad a lo largo de todo el proceso.